En la actualidad el panorama mundial de deterioro ambiental, esquematizado como la huella ecológica, donde la explosión demográfica deprime la sostenibilidad, a través del agotamiento de recursos, exige fijar parámetros nuevos y por lo tanto nuevas ponderaciones.
En estas condiciones en 1983 PNUMA (Programa de las naciones Unidas para el Medio ambiente) encarga a un grupo de investigadores dirigidos por la primera ministra de Noruega Gro Harlem Brundtland, encontrar nuevos esquemas de desarrollo que involucren no solo los factores económicos, sino que hagan también cita de los factores sociales y ambientales, involucrados en toda actividad productiva. El informe de dicho estudio o Informe Brundtland (1987), denominado también “nuestro futuro común”, da origen al paradigma Desarrollo Sustentable (DS).
Al cambiar el contexto general de desarrollo y ante las exigencias medio ambientales, manifestadas éstas con cambio climático, deforestación, pérdida de biodiversidad, y otras, se ha vuelto necesario, reconsiderar los aspectos encaminados al desarrollo, ahora las ponderaciones son diferentes, no todo es ya expresado en dinero: ahora las expresiones deben ser más amplias, dinero, personas, ambiente, equidad y sostenibilidad.
Ante este nuevo enfoque del desarrollo, no escapa la ganadería a una contextualización, que determine su Status en relación a la sustentabilidad.
El principal exponente y el estudio más amplio al respecto corresponde a la FAO, la cual a través de su Filial, Livestock´s Environmental and Development (LEAD), publica su estudio Livestock´s Long Shadow o la Larga Sombra de la Ganadería, en la cual refiere, que contamina más la ganadería que la industria del autotransporte, pues la primera contribuye con el 18% de la emisión de gases con efecto invernadero, medidos en referentes de bióxido de carbono, ocupa el 30% de la superficie mundial y es la actividad antropogénica con mayor uso de la superficie terrestre, es considerada también como una actividad altamente contaminante de los mantos freáticos y entre otras cosas, también es considerada como la principal causa de la pérdida de biodiversidad. Y por el contrario, es la ganadería una actividad que genera empleo para 1,300 millones de habitantes o el 20% de la población mundial y a 987 millones de pobres. Además produce proteína de alta calidad y ayuda en el proceso de transición nutricional. Ver mas...
Fuente: Engormix
